Al menos en dos oportunidades he escrito sobre esto, Crisis, ¿preventivos o reactivos? del 14 de agosto de 2024 y ¿Qué hacer si te quedas sin electricidad o internet? del 22 de mayo de 2023.

Este martes 25 de febrero de 2025 enfrentamos la más extensa crisis eléctrica nunca vista en el país: por falla en una central generadora hubo un corte de electricidad desde Arica a Chiloé, 3.200 km sin acceso a la energía «vital» por más de 8 horas a partir de las 15:30 aproximadamente, con los impactos que esa situación conlleva.

La ausencia de electricidad, de internet y de telefonía, nos recuerda lo lábiles y dependientes que somos tecnológicamente hablando: pacientes electrodependientes, servicios de salud, transporte eléctrico, cierres de negocios, aglomeraciones, y por supuesto impacto emocional y temor ante la incertidumbre en el transcurso del tiempo.

En esta circunstancia es donde se pone a prueba la resiliencia humana, personal y comunitaria, los protocolos definidos y establecidos de acuerdo con experiencias previas, la ejecución de simulacros de práctica, la comunicación estratégica de crisis, y la confianza en las instituciones de servicio público.

Gestión estratégica de crisis

Regresamos a buscar la radio con transmisión de ondas, en el auto o en algún radio trasmisor antiguo/moderno, que no dependan de electricidad o internet. Lo cierto es que más allá de la oportunidad que surge para desconectarnos un rato de la tecnología y volver a las costumbres sociales de barrio, la información y claridad tardó en llegar formalmente varias horas, y para bien de todos, la electricidad regresó solo en 8 horas en promedio, superando expectativas que hablaban de hasta posibles 2 días.

Solo quiero poner énfasis aquí, en que si solo fueron 8 horas no es producto de la casualidad o de suerte. Responde a protocolos de trabajo definidos y difundidos para hacer competentes a quienes deben enfrentar una crisis, de manera oportuna y efectiva, reduciendo el impacto en extensión y profundidad, para conservar una población con integridad y confianza.

Si en tu organización aún no cuentas con protocolos de gestión de eventos críticos, o no son ampliamente difundidos, o presentan oportunidades de mejora, tienes una nueva oportunidad de ponerlos en juego y realizar simulacros preventivos para fortalecer la capacidad de tu organización. Los avances en el sector público deben tener sus frutos e impactar positivamente a los ciudadanos y las organizaciones.

Finalmente tres conclusiones:

  1. Gracias a quienes reaccionaron y accionaron de buena manera ante la crisis
  2. Qué importante es mejorar las políticas públicas y aprender de ellas en lo privado, y
  3. Cuán dependientes somos de la electricidad en el mundo actual. ¿Qué podemos hacer ante esto?

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