La educación popular es intrínsecamente reflexiva.
¿Qué diferencia notas con la educación tradicional que recibiste?
¿Cómo aprendiste? ¿Qué te pedían en el colegio? ¿Qué te pedían en estudios superiores si los cursaste?
Voy a teorizar: memorizabas para aprender, leías y leías, repetías la lección hasta que te quedara, y después de los exámenes se te olvidaba… ¿me equivoco?
La educación tradicional nos ha pedido que leamos, muchas veces sin comprender, repetir hasta memorizar, hacer ejercicios esperando que por repetición aprendamos la mecánica, y luego si nos cambian las reglas del juego, no sabemos qué responder. Así nunca aprendimos.
¿Te pedían reflexionar?
Principios y valores de los modelos participativos y la educación popular
Los modelos de participación grupal surgen en el mundo como una respuesta a la necesidad de comunicarse, conversar, lograr acuerdos, en ámbitos donde la experiencia histórica de la comunicación humana ha sido difícil, compleja, a veces inexistente.
La observación de facilitadores, de esas vivencias, pone pie en principios y valores universales diría, que se encuentran en la mayoría de las culturas que han transitado su propia historia de conflictos hasta la actualidad. Si bien, varios modelos nacen en occidente después de las guerras en la década de los 60, la gran mayoría, también los de oriente, dan respuesta a la necesidad de facilitar, de hacer más simple, más fácil la relación entre personas y grupos.
Los principios son normas o verdades fundamentales que guían el comportamiento de las personas de manera universal. Son permanentes y se aplican a cualquier situación, como la justicia o la honestidad.
Por otro lado, los valores son creencias personales o sociales que orientan las decisiones y acciones. Varían según la cultura, la experiencia y las prioridades de cada persona o comunidad, como la familia, el respeto o el éxito.
En general, los principios son universales y constantes, mientras que los valores son más individuales y pueden variar.
Bueno, principios y valores están presentes en le educación popular a través de modelos participativos, pues hemos comprendido que hay aspectos que no pueden estar ausentes para que los grupos humanos puedan florecer a partir de sus ideas, sus creencias, sus vivencias, que siendo muchas veces diversas al interior de un grupo, es clave que sean consideradas en su real valor personal y grupal.
Si yo te preguntara, ¿Qué sentimientos requieres estén presentes en un grupo humano que te invite a conversar, a reflexionar sobre futuros mejores para ti y tu comunidad?, ¿Qué dirías? ¿Qué debiera tener esa experiencia para que tú pensaras, sintieras, o expresaras que es una hermosa y valiosa experiencia para ti?
Fortaleza
Una gran fortaleza, casi mágica te diría, es que cuando trabajamos con modelos participativos, no te diremos que participes, ni tampoco que valores las diferencias, o que respetes a otros. Lo haces porque el contenedor metodológico lo provee de manera implícita. Basta con que vivas la experiencia empleando una metodología participativa para que la vivas desde el respeto, la diversidad, la creatividad, la confianza.
Este es el gran y profundo valor que poseen los modelos probados de participación grupal.
Te mencionaré algunos principios y valores sin distinción entre ellos, los más frecuentemente presentes en diálogos participativos grupales, y lo haré desde algunas frases que se constituyen casi como mantras en la facilitación de grupos.
- Todas las ideas valen
- Cada persona puede
- Creer en que sí puedes
- El círculo como símbolo de encuentro
- El respeto por las diferencias
- El poder del grupo
- Lo que esté a tu alcance
- El valor de tu nombre
- El sentido de pertenencia al grupo
- El valor del compromiso
- Lo que ocurre es lo que pudo ocurrir
- Todos tenemos diferentes velocidades
- Las fichas caen en su momento
Este y otros contenidos que iré compartiendo aquí, son parte de nuestro nuevo curso digital Liderazgo Comunitario en Salud: Herramientas de Educación Popular y Participación. ¡Pronto!


