Este es un tema siempre vigente.
Puede parecer algo obvio, llamar a las personas por su nombre, y es posible que, en contextos de alta rotación o empresas muy grandes, o incluso con muchos usuarios o clientes de servicio, esté pasando.
La siguiente es una breve reflexión sobre esto.
Cuando le hemos preguntado a directivos, a colaboradores, si es importante que los llamen por el nombre, a todos se les ilumina la cara, y luego dicen que sí, que por supuesto, y sin embargo reconocen muchos no recordar o conocer el nombre de cada persona que trabaja junto a ellos.
Sin pretender ahondar en los motivos y poniendo foco en el valor que tiene el nombre para cada uno de nosotros, en esta breve reflexión pongo en grande el recordatorio: BUSCA LAS MEJORES MANERAS DE RECORDAR EL NOMBRE DE CADA PERSONA QUE CONTACTAS CADA DÍA. Esto es conexión y cercanía, y el real valor de ello lo conoces a través de tu propia experiencia.
Saludos, que tengas excelente jornada

