¿Qué es resiliencia humana?
La capacidad del ser humano para ir adelante aún en las dificultades de la vida es un tema muy vigente hoy. Dedicaremos algunas entregas a ello, pues tenemos convicción en que sí podemos, en que sí es posible, y porque la importancia vital que tiene el desarrollo de nuestra resiliencia lo amerita.

Para empezar, aclarar el concepto aplicado al desarrollo humano. La resiliencia es una capacidad inherente a todos nosotros y se expresa de variadas maneras ante un proceso de cambio, sea su impacto pequeño o grande.
Procesos de cambio enfrentamos cada día. Algunos nos provocan pérdidas que nos hacen dudar de nuestras propias capacidades para ir hacia adelante.
Necesitamos así fortalecer nuestra resiliencia, y prepararnos para cuidar a otros.
¿Es usted un cuidador o cuidadora?



El rol de padres y educadores también lo hemos entendido como un rol central en el cuidado de otros, nuestros hijos.



Sin embargo, otras actividades en la sociedad, como guías religiosos, conductores gubernamentales y mundiales, y por supuesto, cada uno de nosotros, tenemos roles y responsabilidades en el cuidado de otros desde el lugar o posición que ejercemos en la comunidad, sea familiar, laboral y/o social y comunitaria.



Esto que puede ser muy obvio, nos abre un espacio de conciencia cotidiana respecto de la importancia de estar sanos y con bien-estar para cuidar a otros.
NO es posible cuidar a otros sin cuidarnos primero.

Lo sabemos por experiencia, éste es el punto central del cuidado por otros: Cuidarnos primero, y por tanto desplegar y poner en acción recursos personales para
AUTOCUIDADO,
siempre, habitualmente, y no solo cuando ya el agotamiento obliga.
4 pasos para tu cuidado diario
Nuestra invitación es a prepararte, a desarrollar habilidades de autocuidado poniéndolas en práctica de manera habitual, cada día. Hay variadas maneras a tu alcance, y entre otras, hacemos énfasis en 4 prácticas que sabemos y por experiencia, son necesarias de recordar y ajustar. Aunque parecieran muy obvias y connaturales, observamos que muchos no las practican conscientemente y el resultado es irregular, incompleto y no siempre efectivo.

Te invitamos a practicar sin excusas. El primer beneficiado eres tú, luego tu familia, y tu entorno laboral y social.
¿Cuándo inicias sin retrocesos?
Continuaremos abriendo esta conversación de CÓMO CONSTRUIR RESILIENCIA, con herramientas concretas para fortalecer tus procesos de cambio personales, familiares, laborales y sociales.

