Para estudiar y aprender no hay edad.
El orden es clave en todo el proceso de aprendizaje.
En el hecho, nuestra mente es caótica, las ideas vagan desordenadas en ella, y aparecen en cualquier momento, incluso en la etapa del sueño al descansar. Tu lo has vivido. Tus ideas se agolpan a veces, sin orden, y en otras ocasiones escasean y no llegan cuando las necesitas. Está más que demostrado que nuestra mente tiende a la dispersión de ideas, y todo, todo lo que hacemos los humanos en la vida cotidiana es intentar poner orden a tanta idea que a veces nubla nuestro entender.
No es casualidad que los estudios tengan un programa, de materias, de lecciones, y un avance progresivo que tiene sentido y significado para el que aprende… o debiera tenerlo. Todo lo que hacemos busca poner en orden nuestra mente, pues una mente que piensa y piensa, en que las ideas pasan y pasan por miles a diversas horas del día y noche, lo único que nos promete es agotamiento y cansancio sin permitirnos ahorrar energía y tiempo al ser necesario elegir alguna entre muchas. Es tan así que algunos autores han llamado al estado deseado de la mente estado caórdico, caos-orden, que también es buscar equilibrio en nuestra función cerebral.
¿Es tu mente dispersa?
Necesitas ponerle orden, y dado que el cerebro no distingue entre algunas circunstancias y otras diversas, -lee sólo si hay o no hay orden-, en todas y cada situación de la vida.
¡Gran noticia!

Necesitas poner orden a tu vida, en cada dominio o espacio, en tu organización diaria, tu ropa, tu cuarto, tu alimentación, tus relaciones, y por supuesto, tu escritorio, tus cuadernos, tus lecturas, tus libros, tus apuntes y tus estudios.
Mucho de lo que publicamos aquí tiene relación con orden. Necesitas orden para estudiar, para enfocarte, para concentrarte, para leer, para manejar tiempos, para definir tus objetivos, para alinear tus extensos contenidos, para preparar el examen, etc.
Ordena tu mente, ordena fuera de ella también
Estás entrenando a tu cerebro, a tu espíritu completo, a tu cuerpo, a tus emociones, a tu manera de pensar, hablar, escribir, para que entienda sólo una cosa: que tú puedes, y que vas por una ruta, por un destino, sin perder la meta.
Entonces, pon orden a tu vida. No lo evites. No se trata de restarle alegría ni espontaneidad, tu tienes tu sello personal, pero dentro de tu estilo avanza en orden. Ordena tu cuarto, tu escritorio, tus apuntes, tus notas.
¡Tú orden es crucial para aprender, rendir un buen examen y que te sobre tiempo!
No lo olvides.

