Comer es un gran placer para muchos. Por supuesto que alimentarnos es una función básica como seres vivos, sin embargo, navega por diversos epítetos hasta el de “placer culpable”, toda vez que de alguna manera sabemos que necesitamos equilibrio en nuestra alimentación, alejándonos de él por variados motivos.
Con cierta frecuencia comemos por ansiedad, buscando calmar ese nerviosismo que nos trae la cotidianidad de la vida de ciudad estresada y de cúmulos de compromisos.
Hay quienes se han permitido, conociendo su necesidad de cuidado corporal, instituir el “viernes de chatarra” abriendo una ventanita al placer culpable que nos traen los sabores de comidas ricas en grasas o masas. También, en momentos de presión, el comer trae algo de tranquilidad, quizás psicológica, más que un estar real de falta de alimento. Esa masita a las 11 de la mañana, ¿es justa y necesaria?
No pretendemos ser “mala onda”, solo reparar en algo que la gran mayoría ya sabemos: ingerimos más calorías de las que necesitamos.
¿Con cuál imagen te identificas?












La ansiedad, emoción que nos mueve a hacer algo, puede ser el recordatorio de la importancia de poner grados de equilibrio en nuestra alimentación. Por esto, te invitamos a hacer pequeñas raciones de alimentos que complementen tu desayuno, almuerzo y cena, de manera de enriquecer tu dieta.
¿Necesitas mejorar tu alimentación diaria?

Si es así, te sugerimos 4 pasos para mejorar tu incorporación de alimentos
- Busca el equilibrio, los excesos y los deficit afectan tu bien estar.
- Haz intermedios de descanso y come alguna fruta o cereal.
- Visualiza en tu mente el beneficio de ese alimento al ingerirlo.
- Bebe agua, evita las gaseosas al alimentarte.
Nuestra invitación
Practica cada día, la práctica hace el hábito.
¡Que lo disfrutes!
Equipo Visión compartida

