Esta serie está dirigida a estudiantes. No tiene que ver con edad, sí con la manera de aprender. Si estás formándote, tendrá valor para ti.
Qué es aprender?
Esta pregunta es muy importante. Todos hablamos de aprender, nos mencionan esa palabra desde pequeños, hay definiciones de diccionario, sin embargo, no reparamos en ello, no reflexionamos mínimamente qué es, qué significa, qué involucra, cuando realmente aprendemos.
Detente un momento a observarte. Rememora algún ejemplo real, una experiencia en que tú has aprendido algo, cualquier cosa. Veamos un ejemplo en que una mayoría ha participado, no todos: ¿Qué ocurrió cuando aprendiste a andar en bicicleta?
Un ejemplo ilumina la ruta
Trae esa imagen a tu mente. Es posible que haya sido hace muchos años atrás, pero fíjate, no se olvida (este es uno de los elementos constituyentes del aprender).
Quizás eras pequeñ@. Un adulto o mayor que tú te invito a hacerlo, con temor trepaste a una bici, tu guía te sostuvo por el asiento, te indicó cómo empezar a pedalear, tu torpemente al inicio lo hacías, el volante tambaleaba, y luego de algunas ocasiones, empujabas los pedales mirándolos, te dijeron “mira al frente”, y en unos segundos ibas tomando algo de velocidad, para en un instante mirar de reojo hacia atrás a tu guía allá lejos, y tu equilibrando el vehículo con una sensación mezcla de temor y alegría. ¿Lo recuerdas?
Luego necesitaste aprender a girar y a frenar, lo que también pudiste, quizás con algún costalazo de por medio. Pero podías. ¡Pudiste!
Resumamos de este ejemplo qué elementos del aprender lo constituyeron:
- Emociones, como el temor inicial y la alegría posterior.
- Un apoyo, un guía posiblemente más amoroso y cuidadoso que duro y agresivo.
- Tu cuerpo saludable, tu mente y tu concentración, mucha concentración y foco.
- Tu apoyo que sabía que debía soltarte y lo hizo.
- Tu empuje, tu intentarlo hasta lograrlo. Tenías ganas. Sin ganas nadie aprendió.
- Hubo tropiezos, no te resultó de inmediato (en la mayoría de los casos).
- Fue un evento memorable. No lo olvidas, hasta hoy. Y si en la vida dejaste de andar en bicicleta, sabes en tu interior que puedes volver a hacerlo. ¡Y sí puedes!
- Y… la práctica, mucha práctica. Sin práctica nadie conduce una bicicleta.
- Construir confianza. Confianza en ti, darte cuenta de que sí puedes.
Así funciona el aprender. Necesitas ganas, un desafío, conocer las instrucciones para resolverlo, o crearlas, dedicación y práctica hasta lograrlo. La confianza es una consecuencia de intentar e intentar hasta resolverlo. La confianza es un producto, no un insumo, pues ¿quién confía en algo que no conoce o no ve? Eso no se llama confianza, se llama fe, y aquí necesitamos aprender cosas concretas, al menos por ahora, en el espacio del estudio y del aprendizaje.
No hay aprendizaje sin practicar
Entonces, NO hay aprendizaje sin práctica, sin integrar a tu cuerpo, a tu mente, a tus emociones, aquel conocimiento que te es nuevo o desconocido.
Por tanto, M3a es para aprender, por lo que necesitarás poner en práctica, varias veces, los desafíos que vayas transitando, hasta hacerlos parte de ti, hasta que te surjan automáticamente en tu proceso de estudio, aprendizaje y evaluación del aprendizaje que son tus calificaciones, si aplica.
Este requiere ser tu compromiso. Sí, sin compromiso no hay práctica, y sin práctica no hay aprendizaje.
Que tengas un buen jueves

