Ésta es habitualmente una competencia subvalorada. Estamos tan acostumbrados a decir, a hablar, a responder, que olvidamos con frecuencia que si formulamos una pregunta, con foco, podríamos abrir un mundo insospechado que nos sorprendería posiblemente.

Breve historia

Retrocedamos brevemente. Estamos inmersos en una cultura jerárquica, donde el «Jefe» habla y los demás acatan. Si bien esto hoy está en discusión, vamos evolucionando, conservamos una costumbre histórica derivada de la falta de práctica en ser quienes hablamos, quienes hacemos las preguntas, si no hemos sostenido siempre un rol de jerarquía.

Expresado en ejemplo: El jefe dice lo que hay que hacer, el subordinado (quien tiene el sub orden) hace, y así por décadas. Y hoy el Jefe pide que el subordinado -colaborador- argumente, aporte mejoras, y no tiene la habilidad de hacerlo por falta de práctica.

Lo mismo con las preguntas. No tiene la habilidad de hacer las preguntas, con foco, y cuando asume un cargo de responsabilidad, una jefatura por ejemplo, continua haciendo lo que aprendió, dar las instrucciones, sin preguntar primero. Esta es la base tradicional del estilo de Liderazgo jerárquico, y hoy está en entredicho, posiblemente cuestionado y obsoleto.

Nuevos tiempos

¿Que nos piden hoy? Ser empáticos, conducir pensando en las necesidades del otro, en una realidad actual muy diferente de tiempos pasados.

La respuesta está en preguntar, en formular la pregunta correcta. Sin embargo, es muy posible que necesitemos desarrollar esa habilidad, unos más, otros menos.

Preguntar involucra, abrir un mundo de entendimientos que permita tomar decisiones mejores, más precisas, sin omitir lo que a la otra parte le importa. Un actuar enfocado en el cliente, en el usuario, en la persona a quien sirvo.

Buscar equilibrar el estilo jerárquico histórico, con un estilo más carismático, con foco facilitador, es el desafío en las relaciones organizacionales de estos tiempos. Un paso inicial es el preguntar.

Te invitamos

… a preguntar, a formular y diseñar preguntas que te permitan abrir conversaciones propositivas, de valor para ambas partes, enfocadas en soluciones que sean factibles, que no generen falsas expectativas, sino oportunidades reales de mejoras que los beneficien. Como todo, requiere práctica. Al inicio será algo quizás complejo para algunos, y con el tiempo, formulando y ejecutando las preguntas, ajustándolas y mejorándolas, te resultarán más fáciles, simples y con resultados más efectivos.

Que tengas una excelente semana!

Equipo Visión compartida

Bienvenida/o 👋
Gracias por sumarte

Regístrate para recibir nuestras publicaciones semanales.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.