Es muy frecuente que nos enteremos de pasillo de alguna devolución desde una jefatura hacia nosotros. O eventualmente 1 o 2 veces al año si tu organización cuenta con algún proceso de evaluación del desempeño. O si estás en el sector público la calificación anual. La retroalimentación es mucho más que una evaluación necesaria. Es muchas oportunidades frecuentes – si se define así – para reencontrarnos y reconocernos, esto es, volver a conocernos en lo bueno que somos y en quién podemos mejorar. Aquí les dejamos algunas sugerencias para retroalimentar positivamente en los tiempos y contextos actuales.

¡Te invitamos a desplegar tus capacidades! 

De tí depende el hacer de la retroalimentación una oportunidad de aprendizaje y mejora. Despliega tus mejores emociones, tu asertividad y empatía, en la búsqueda de lo mejor de la otra persona, del potenciar y estimular sus mejores capacidades, que por cierto, siempre estarán en desarrollo. 

Te proponemos más y mejores prácticas pero también herramientas concretas que facilitarán tu trabajo! 

Siempre puede ser + Fácil!

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