Este es un aspecto difícil de llevar a algunas palabras o frases que puedan aportarte un punto de vista, constructivo.

Cada cierto tiempo me encuentro con personas que dicen “es injusto”, “somos números” para la organización (Institución/empresa).

Las emociones definen nuestros resultados expresan muchos autores hoy, y en la sola experiencia, tu que lees esta publicación, lo puedes corroborar. Todos posiblemente podemos coincidir en que nuestras emociones son tan poderosas que pueden entregarnos mundos tan opuestos como la alegría o la tristeza, el miedo o la rabia, la ansiedad o el disfrute.

Esta vez, sólo una opción en el origen

Esta vez sólo abordaré una posibilidad: que la insatisfacción provenga de la ausencia de ver lo positivo, o el desbalance diario producto de tanto poner el foco y la mirada en el problema, en lo que falta, aquello que falla, en lo que hemos creído el motivo por el cual nos contratan, la solución a lo “mal hecho”, lo defectuoso, lo improductivo, la enfermedad más que el estar sanos.

Tanto dedicar tiempo y energía, recursos cuantiosos a la reparación de lo incorrecto que perdemos de vista todo lo bueno que sí logramos cada día.

Digo esto pues lo observo en muchas conversaciones que son los cursos y entrenamientos que he tenido el honor de conducir, cuando en espacios de confianza más de algún participante expresa esas palabras que denotan “no soy visto”, “no soy importante para la organización”, “somos sólo números”.

Ciertamente todos queremos ser vistos, y lo que puede estar ocurriendo es que caemos en el error del desbalance. Todos los recursos concentrados en solucionar y anticipar problemas, que no destinamos tiempo consciente al balance de las cosas positivas y logradas de cada día.

Es sólo eso.

¿Cuánta mejor emoción lograríamos si sólo asignáramos tiempo a listar lo que hacemos bien diariamente?

Algunas sugerencias en este sentido

  • 2 minutos al inicio de la jornada para respirar profundo diafragmáticamente.
  • 2 minutos en la mañana y en la tarde, para respirar diafragmáticamente.
  • 5 minutos al día, al menos, para mover tus articulaciones.
  • 5 minutos a la semana para listar logros que han tenido en los últimos 5 días.
  • 5 minutos a la semana para conocerse más en duplas, a una sola pregunta.
  • 5 minutos a la semana para decir lo que has hecho bien y lo que puedes mejorar. (mejor si lo escriben y lo gestionan)
  • 5 minutos en la mañana y en la tarde para descansar, un alto real en la actividad (si practicas Pomodoro, mejor).
  • Comunicar e involucrar al equipo en la visión y avance de la organización.
  • Alimentarte y dormir bien, con equilibrio.

Son sólo 30 minutos de inversión semanal, y el impacto positivo puede ser inmenso.

¿Qué consecuencias nos trae?

Todo lo anterior es muy simple y al alcance de cada uno. El gran desafío es incluir en tu cotidiano hábitos y prácticas más saludables. Buenas prácticas permiten estar más calmos, tranquilos y preparados para enfrentar el estrés y la presión que sólo te hacen ver todo más gris y ausencia de valor en tu aporte y el de otros.

Y por supuesto, si tienes algún rol de dirección de equipos, es una gran oportunidad para fortalecerlo y retroalimentarlo de lo realmente buenos que son.

Que tengas buen jueves

Equipo Visión compartida

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