Hace algunos días atrás les mencioné la profunda importancia de realizar preguntas, y luego que hay varios estilos de liderazgo que determinan muchas veces los resultados que tenemos. Surge aquí la inquietud, a partir de algunos casos muy frecuentemente observados:

¿Estamos haciendo las preguntas correctas o efectivas? Es decir, ¿obtengo las respuestas necesarias en el contexto actual?

Un ejemplo de ello: En nuestra cultura laboral, chilena, es muy frecuente que para saber si un grupo humano está entendiendo o está involucrado en alguna acción, para implementar o sólo escuchar, decimos ¿Se entendió? y la respuesta frecuente, esperable, es…. SI! ¿Cierto?

Y por experiencia sabemos, que alguien emprendió para un lado, otro para otro, y que muchas veces, después nos enteramos que las acciones iniciadas no solo son variadas, sino también tenemos resultados no esperados.

Hacemos preguntas inefectivas

Diría, la pregunta anterior es una pregunta inefectiva en nuestra cultura, y buscaría una manera diferente de obtener esa retroalimentación que requiero.

Esta situación nos motivó a indagar en otras posibles opciones, preguntas que quizás estamos formulando y cuyas respuestas que recibimos se elaboran en contextos de desconfianza y temor, generando más una evasiva o respuesta esperable para no generar conflicto y quedar bien.

La respuesta no es la inefectiva, lo es la pregunta en un contexto dado!

¿Son estas algunas preguntas inefectivas?

Les dejamos algunos ejemplos para considerar:

  1. ¿Qué opinas de esta idea/proyecto?
  2. ¿Cómo estuvo tu fin de semana/vacaciones?
  3. ¿Qué te parece el nuevo jefe?
  4. ¿Crees que esta reunión es productiva?
  5. ¿Qué te parece trabajar en equipo?
  6. ¿Qué piensas sobre el desempeño del equipo?
  7. ¿Estás de acuerdo con la estrategia definida?
  8. ¿Cómo crees que podríamos mejorar la eficiencia en el trabajo?
  9. ¿Qué piensas sobre nuestra cultura organizacional?
  10. ¿Te gusta trabajar en esta institución/empresa?
  11. ¿Crees que deberíamos implementar cambios en nuestros procesos?
  12. ¿Estás satisfecho/a con tus oportunidades de crecimiento profesional?
  13. ¿Cómo crees que podemos optimizar nuestros recursos?
  14. ¿Estás de acuerdo con las políticas de la institución/empresa?
  15. ¿Qué opinas de la comunicación interna en la institución/empresa?

En la realidad, no lo son, son preguntas necesarias, quizás frecuentes en algunos grupos humanos. El punto es que se transforman en inefectivas si antes de formularlas no hemos construido la cultura de confianza suficiente para que podamos recibir respuestas honestas y veraces, y seamos capaces de tomar la retroalimentación que proveen sin conflicto y poniendo el foco en la oportunidad de mejora que surge de ellas.

Nuestra invitación

Esta es una invitación a la reflexión. Por supuesto que las realidades son diversas, por lo que proponemos observar las preguntas que hacemos en cada contexto organizacional.

  1. Ser conscientes de las preguntas que formulamos y su impacto.
  2. Ser conscientes de la cultura de confianza que estamos creando cada día.
  3. Hacer las correcciones prontas necesarias para lograr mejores contextos, mejores respuestas y mejores resultados.

Que sea una buena semana

Equipo Visión compartida