¿Te has dado cuenta que con práctica, la experiencia te ahorra pasos, tiempo, y te permite hacer las cosas más simples y fáciles?
Muy frecuentemente lo olvidamos, es que estamos tan inmersos en el día a día que perdemos de vista todas aquellas buenas cosas que hemos logrado, y que al inicio nos parecían quizás, cuesta arriba, a veces un camino que creímos no íbamos a lograr.
¿Por qué no hablamos de aquello que es fácil de hacer?
Lo simple, aquello que es fácil de resolver hoy, tuvo un inicio, cuando éramos inexpertos o era algo tan diferente que no imaginamos llegar al nivel de habilidad que hoy nos permite decir que es fácil, y por ser así, ni hablamos de ello, no es tema, sólo lo realizamos.
El punto, es que también perdemos de vista el valor que tiene la experiencia, la maestría lograda, y también el camino que nos llevó a ello.
Entonces, nos fijamos en lo que falta, en lo que falla, en el «problema», sin dar valor y relevancia a todas esas cosas que sí hacemos, que sí logramos cada día, con facilidad, con simpleza, como si no fuera importante hacer fácil y bien las cosas.
Desarrollamos así, la habilidad de hablar más de lo difícil y hoy más que antes, es necesario poner equilibrio en lo que realmente importa: La experiencia, el valor de lo logrado.
Qué hacer para poner equilibrio
Haz estas 3 acciones cada día:
- Pregunta por lo que ha sido fácil hoy
- Pregunta por lo que has hecho bien hoy
- Pregunta por aquello que ha sido simple hoy
Recuerda que lo que es simple y fácil de hacer es una ventaja laboral que nos hace más productivos y genera un sentimiento de alegría y satisfacción, si lo hacemos consciente.
Por supuesto que para algunos lo que es fácil no lo es para otro. Si miras la imagen de este post, habrá alguien en alguna condición que no le resulte tan fácil amarrar los cordones de sus zapatillas.
Para una mayoría, la repetición traerá la maestría, y en poco tiempo tendrás un equipo más alegre porque sabe que hay muchas cosas que les son fáciles y simples de resolver, agregando energía para aquellos desafíos -que por ser nuevos – nos insumen algo de tiempo, emociones y energía en su solución.
Saludos
Equipo Visión compartida

